Lo que un empleado pega en ChatGPT, Copilot o una herramienta similar sale de la empresa: según la herramienta y su configuración, el proveedor puede conservar el texto, o incluso reutilizarlo. La regla más sencilla de escribir cabe en una línea: ni datos de clientes, ni credenciales.
Lo que se envía con más frecuencia
- Un contrato o un presupuesto que resumir, con los nombres y los importes.
- Un extracto del fichero de clientes al que dar formato.
- Un mensaje de error que contiene una contraseña, una clave de acceso o una dirección de servidor.
La regla que hay que escribir
La CNIL aconseja enmarcar estos usos con una norma interna que diga claramente qué está permitido y qué está prohibido, utilizar solo cuentas profesionales y desactivar la reutilización de los datos cuando la herramienta lo permita. Para una pyme, basta con una página: las herramientas autorizadas y la prohibición de introducir en ellas datos de clientes, datos personales y credenciales.
Una regla se explica: unos minutos en una reunión valen más que una nota que nadie lee.
Qué comprobar esta semana
- ¿Qué herramientas de IA utilizan realmente sus equipos, y con qué cuentas?
- ¿Está desactivada la reutilización de los datos en esas cuentas?
- ¿Está la regla escrita y la conoce todo el mundo?
¿Tiene alguna pregunta sobre su situación? Describir mi necesidad
Fuentes consultadas el 19 de octubre de 2026: CNIL – Les questions-réponses de la CNIL sur l’utilisation d’un système d’IA générative (18 de julio de 2024).
Artículo redactado por IT CyberWall.
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